Todo empezó cuando, tiempo después de comenzar el cole, Hugo, de cuatro años, cambió su actitud. Lloraba antes de ir a la escuela, no quería jugar por las tardes…«era muy pequeño y no contaba nada pero, viendo que estaba irritable y con una actitud rara, fuimos a hablar con su maestra que, tras observarlo en clase y en el recreo, se dio cuenta de que había un compañero de clase que le molestaba», explica Valle.

Desde ese momento, los padres de los dos niños, junto con la maestra de ambos, comenzaron con los pequeños un trabajo pedagógico que dio buenos resultados, ya que la vida en su aula ha vuelto a la normalidad. «Mi hijo entendió que no estaba bien lo que su compañero le estaba haciendo, ha aprendido qué es lo que no le gusta que le hagan, a decir basta y a pedir ayuda», afirma esta administrativa mairenera.

Al buscar libros que tratasen el acoso escolar, Valle no encontró nada, por lo que se lanzó a escribir su propio cuento, «Hugo y la receta mágica».

«Queremos difundir la receta que funcionó para que Hugo superase el bache y tuviese más confianza en sí mismo y así ayudar otros niños en su misma situación», asegura. Por ello, ha escrito un cuento ilustrado perfecto para que los padres lean a sus hijos y que comprendan qué es lo que está pasando. «El tema del acoso escolar no es un problema solo de los niños, sino de toda la sociedad, y todos debemos contribuir a que no vuelva a pasar nunca más».

Con el objetivo de que el libro «Hugo y la receta mágica» esté en el mayor número de centros escolares y bibliotecas posibles, Valle pide la colaboración de todos a través de una plataforma de internet para lograr 3.000 euros, el presupuesto para que se editen 1.000 ejemplares de la obra en tapa dura.

Esta es una historia de valentía, amor y ganas de contribuir a que el acoso escolar deje de existir en los colegios. Valle, una madre de Mairena del Aljarafe, ha decidido contar de una manera muy especial, a través de un cuento ilustrado, la experiencia que vivió su hijo, Hugo, para que sirva de apoyo a otros niños y padres que sufren el mismo problema.

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