Las subidas salariales en 2017 deben garantizar una mejora del poder adquisitivo, con incrementos entre un 1,8 y un 3 por ciento

La subida del IPC se acelera y se sitúa en el 1,6% interanual en diciembre, nueve décimas superior a la registrada en noviembre, por el efecto de la subida de los carburantes y la electricidad. La fuerte subida del IPC en diciembre (0,6%) se explica por la subida de los precios de los carburantes (gasoil y gasolina) frente a la bajada que experimentaron el año pasado y por el encarecimiento del viaje organizado.

La inflación subyacente (sin energía ni alimentos frescos) sube dos décimas hasta el 1,0% interanual, lo que mantiene el crecimiento de los precios en valores moderados con independencia de factores coyunturales. La variación media de los precios durante el conjunto de 2016 ha sido negativa (-0,2%) es decir, los precios han bajado durante 2016 en media anual.

El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) de España también repunta nueve décimas en diciembre y alcanza una variación interanual del 1,4%, y se sitúa por primera vez en los últimos años por encima de la variación de los precios en la Eurozona, donde también han repuntado aunque en menor medida que en España. A pesar del repunte, la variación de los precios sigue por debajo del 2,0% de referencia fijado por el Banco Central Europeo. Esta debilidad de los precios a nivel europeo justifica la política monetaria expansiva del BCE y la necesidad de una política presupuestaria expansiva en el conjunto de la UE, que entierre definitivamente la austeridad, si el objetivo es impulsar el crecimiento económico, el empleo y reducir la abultada cifra de más de 16 millones de desempleados de la Eurozona, de los que más de la cuarta parte reside en España.

Fortalecer la negociación colectiva para que los trabajadores y trabajadoras participen de los beneficios de las empresas y acabar con la precariedad del empleo, exige derogar las dos últimas reformas laborales

El crecimiento económico en España se ha mantenido en 2016 (3,3% ha adelantado el Gobierno) y se prevé que se desacelere en 2017 hasta el entorno del 2,3%. Mientras, los ingresos y los beneficios empresariales suben (en 2015 ya se habían recuperado el excedente empresarial previo a la crisis) debido a que las empresas no trasladan a precios toda la caída del precio del petróleo y de las materias primas, al recorte de sus costes de financiación, la bajada del impuesto de sociedades y la devaluación de los salarios provocada por la crisis y la reforma laboral. Para CCOO, es necesario que el crecimiento y los mayores beneficios se repartan ahora en forma de más puestos de trabajo, de empleo más estable, y de salarios que ganen poder de compra.

La creación de empleo y el aumento del poder adquisitivo de salarios y pensiones son los dos factores que más hacen por consolidar el crecimiento y su sostenibilidad, gracias a la rebaja de la desigualdad que generan. Hasta diciembre 7,5 millones de trabajadores disponían ya de un convenio colectivo con efectos económicos en 2016, con una subida media pactada del 1,06%, por debajo del 1,5% de referencia recogido en el AENC y de la variación interanual de los precios en diciembre de 2016. No obstante,la subida media pactada en la negociación colectiva ha permitido ganar poder adquisitivo a los salarios en 2016, ya que la inflación media durante el conjunto del año ha sido negativa (-0,2%). Para 2017 el Gobierno ha fijado una previsión de inflación en su cuadro macroeconómico del 1,4%.

Impulsar los salarios de los trabajadores públicos y privados y la mejora de la protección social, que eviten la pobreza laboral, permitan una vida digna y garanticen la sostenibilidad de las pensiones.

CCOO defiende que el crecimiento de la actividad económica debe servir para recuperar los salarios tras la fuerte devaluación interna sufrida por los trabajadores públicos y privados durante la recesión. España lleva ya varios años con una inflación por debajo de la media, ganando competitividad vía precios, lo que proporciona un margen que debe ser utilizado para recuperarnos de los durísimos efectos de la devaluación salarial. Las subidas salariales que se negocien para 2017 deben garantizar una mejora del poder adquisitivo, con un rango de incremento de los salarios entre un 1,8 y un 3 por ciento. En el área pública, CCOO insta a la negociación de los aspectos retributivos, de empleo y jornada para 2017 y la rectificación de todos los recortes sufridos por los empleados públicos durante la crisis y la convocatoria de una oferta extraordinaria de empleo público para 2017 y años sucesivos.

En esta salida de la recesión no debemos permitir que sigan aumentando los niveles de pobreza y desigualdad. CCOO, UGT y la mayoría de los Grupos Parlamentarios registraron una Proposición de Ley para garantizar el poder adquisitivo de las pensiones en 2017con una subida según la inflación prevista que no ha sido atendida por el Gobierno. Urge incrementar los salarios más bajos mediante la mejora sostenida del SMI(más allá del insuficiente aumento aprobado por el Gobierno) que le permita alcanzar los 800 euros en 2017, al tiempo que los incentivos a la contratación se concentran en este colectivo y en los parados de larga duración, para evitar que la mejora salarial recorte sus oportunidades de empleo. Hay que promover un Plan de Choque por el Empleo para crear puestos de trabajo, aumentar la protección social, en particular de las personas desempleadas (la tasa de cobertura está en mínimos), poner en marcha un Plan de Choque para la Recuperación de los Parados de Larga Duración e implantar una Renta Mínima Garantizada, que CCOO ha promovido a través de una Iniciativa Legislativa Popular.

Hay que incrementar los ingresos públicos y de la Seguridad Social de forma estructural para garantizar la sostenibilidad del sistema público de pensiones en el corto plazo al tiempo que a medio plazo se siguen desarrollando medidas en el marco del Pacto de Toledo. Algunas de las medidas que plantea CCOO para incrementar los ingresos y la sostenibilidad de las pensiones pasan por destopar las bases máximas de cotización por contingencias comunes y financiar las pensiones de muerte y supervivencia con impuestos directos y progresivos sobre la renta, el patrimonio y los beneficios empresariales.

Es necesaria una verdadera reforma fiscal progresiva, lejos de las últimas reformas regresivas que reducen la recaudación y agravan los recortes

La senda de rebaja del déficit público para 2016 y 2017 impuesta por la Comisión Europea al Gobierno tras el incumplimiento del objetivo de déficit de 2015 implica más recortes del gasto público, lo que lastrará el crecimiento económico y la recuperación y disminuirá el ya de por si lento ritmo de rebaja del desempleo. CCOO rechaza el ajuste adicional de 5.500 millones en el presupuesto de 2017 (el Gobierno debe reducir el déficit en 16.000 millones para cumplir con los objetivos fijados) y considera que el Gobierno debe asumir la responsabilidad de realizar una reforma fiscal seria y progresiva, cuyo objetivo no sea ganar votos mediante un falso efecto de “ilusión fiscal” sino lograr un sistema tributario justo en el reparto de las cargas y que provea un nivel de recursos suficientes para, al tiempo que se reduce el déficit –en particular el de la Seguridad Social- se fomente el crecimiento y la bajada del desempleo, mediante un impulso de la inversión pública que incremente la productividad.

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