Por lo general, cuando el comprador está interesado en una vivienda firma, junto con el vendedor, un documento privado para señalizar la compraventa de la casa. Lo más habitual es que la operación se asegure mediante un pacto de arras pero también existe la posibilidad de recurrir a la opción de compra. La primera opción le conviene más al vendedor y la segunda, al comprador.

Aunque en la mayoría de los casos las partes señalizan la compraventa de un inmueble mediante un pacto de arras, lo cierto es que también existe la opción de compra. Salvador Salcedo, socio del despacho de abogados Ático Jurídico señala que existen tres tipos de arras: las confirmatorias, penales y penitenciales. Y en la práctica las más utilizadas son estás últimas. Las arras penitenciales permiten que cualquiera de las partes desista libremente. Eso sí, pagando un peaje.

En el caso de que sea el comprador el que renuncie a la adquisición de la vivienda, perderá el importe de la señal pero si es el vendedor el que desiste, entonces tendrá que devolver por duplicado la cantidad recibida. “Es importante apuntar que si lo que se pretende es formalizar unas arras penitenciales deberá así reflejarse expresamente en el documento que se firme”, señalan desde el despacho de abogados.

Otra posibilidad para asegurar la compraventa de un inmueble es firmar una opción de compra. Consiste en otorgar al comprador la facultad de decidir si quiere o no llevar a efecto la compraventa dentro de un plazo y con unas condiciones determinadas.

“Así, quien quedará atado será el vendedor al obligarse a no transmitir el inmueble a terceros dentro del plazo establecido”, subrayan desde Ático Jurídico. Esta opción se puede otorgar de forma gratuita o mediante el pago de una cantidad en concepto de prima. Si el comprador desiste de la compra, entonces perderá la cantidad señalada.

¿Cuál es la mejor elección?

Desde Ático Jurídico Salcedo Abogados hacen hincapié en que para el vendedor la mejor opción es decantarse por las arras penitenciales porque le permitirá desistir de la operación y devolver al comprador por duplicado el importe recibido. En cambio, si firma un derecho de opción de compra, no lo podrá hacer.

En el caso del comprador, el bufete señala que quizás la mejor opción es formalizar una opción de compra, pues le garantizará que el vendedor no dará marcha atrás y, “si lo hiciese, siempre podrá forzarle a vender”.

Además, este derecho puede inscribirse en el Registro de la Propiedad, lo que reforzaría aún más los intereses del comprador. “Las arras no garantizan al comprador la venta del inmueble”, comentan. Además, se puede ver en la tesitura de la negativa del vendedor a devolverle el dinero de la señal, con lo que tendría que recurrir a la vía judicial.

 

 

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