La mantilla es una prenda que se usa exclusivamente para fiestas religiosas y taurinas. En Semana Santa tan sólo se viste Jueves y Viernes Santo. La mujer se viste de mantilla el Jueves Santo para recorrer los templos por la mañana y por la tarde acudir a los Sagrarios a rezar. Y por supuesto nada de ver la Madrugada con ella puesta. El Viernes Santo se podrá lucir la mantilla, aunque ésta deberá cubrir la frente alrededor de 2 centímetros, como marca el protocolo.

Hay que ponerse un vestido negro, nada de azul, gris o marrón. El único color permitido es negro y cuanto más sencillo y liso mejor que mejor. El largo es aconsejable que sea por debajo de la rodilla, con un escote en barco o a la caja y las mangas mejor una francesa o larga que ir en tirantes o manga corta. Y siempre con medias, haga el tiempo que haga, y preferiblemente de cristal y de color negro. En cuanto al tipo, puede ser de blonda (para las señoras de más edad), o de chantilly (para las más jóvenes). Las más económicas son de tul, bien labrado o bien imitación de encaje de Bruselas

En cuanto al calzado, lo preferible es llevar un zapato de salón negro de tacón medio o tacón bajo.

Otro elemento importante del vestir de mantilla es sin duda la peina o teja. Ésta debe ser proporcional a la estatura de la persona que la vaya a lucir. Antiguamente se utilizaban de carey pero ahora se pueden adquirir un sinfín de peinas sintéticas que imitan a la perfección el carey. Irá asentada en un moño bajo (nada de recogidos o semi-recogidos) y agarrada con un broche. Para acertar de lleno con la mantilla la mejor opción es la blonda o la chantilly (aunque siempre se puede escoger un tejido más económico).

El pelo debe de ir recogido en moño bajo, donde se sujetará la peina y el maquillaje ha de ser suave, nada recargado y los labios sólo con un discreto brillo o nude. Jamás se llevan flores en el pelo ni en la solapa vistiendo mantilla.

Un accesorio importantísimo es el broche que sujeta la mantilla o la peina por detrás, en la nuca. El broche tiene que ser de plata o de oro blanco. Los pendientes son siempre largos, de plata o con brillantes. También están los llamados «de Virgen», de circonitas. Se admiten pendientes de perlas, pero siempre largos. Se puede llevar un colgante de plata en el cuello, o bien una cadenita con una cruz. También se puede llevar collar de perlas en señoras de más edad.Y como complemento perfecto para lucir la mantilla es llevar un rosario y un breviario en la mano.

Anuncios