Las torrijas son uno de los dulces que se asocian con la cuaresma y la Semana Santa. Se hace en muchos sitios y por eso existen variantes, de modo que se adaptan a los distintos gustos. Las mías están bañadas en leche y rebozadas en azúcar y canela o miel.

Preparación

  1. Esta es una receta sin cantidades, porque va un poco al gusto. Es importante comprar (o hacer) un buen pan de torrijas, si no se encuentra se pueden hacer de pan de leche o de un pan denso y duro, del día anterior.
  2. Se pone a calentar la leche hasta que rompa a hervir, azucarada al gusto y aromatizada con un palo de canela y la cáscara de un limón (sólo la parte amarilla). Cuando se ha enfriado, se pasa por un colador y se reserva.
  3. En una sartén se pone a calentar suficiente aceite de oliva para freír las torrijas, se baten los huevos y se prepara el pan: se cortan rebanadas gorditas y se trocean. A mi me gusta hacerlas pequeñas, porque es un dulce contundente, y con las pequeñas, siempre cabe la posibidlidad de repetir.
  4. Se remojan las rebanadas en leche, se pasan por el huevo y se fríen en el aceite bien caliente. Hay que tener cuidado porque se hacen enseguida. Cuando están doradas por ambos lados, se pasan a pepel de cocina para que suelten el aceite sobrante.
  5. Para el acabado se pueden rebozar en azúcar y canela, en una porporción de cuatro cucharadas de azúcar por una de canela molida. Para bañarlas en miel, en un cazo se calentan cinco cuchradas de miel y una de agua. Cuando está caliente y muy fluída, se bañan las torrijas, y luego se dejan sobre una rejilla hasta que pieden el exceso de miel.
  • 35-40 torrijas
  • Listo en: 60 min
  • Prep: 30 min +
  • Cocina: 30 min

Ingredientes

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