contadorLa factura de la luz es el documento que envían las comercializadoras a los clientes cada mes o dos meses, en el que se detalla el consumo de electricidad que se ha efectuado en la vivienda durante un periodo de tiempo.

El recibo de electricidad indica el importe que el usuario tiene que pagar por el suministro contratado y su consumo, teniendo en cuenta la tarifa que tiene suscrita con la compañía eléctrica y el periodo de facturación que puede ser mensual o bimestral. Este justificante se estructura de la siguiente manera:

• El importe para la compañía eléctrica consiste en el coste tanto en el término de potencia como en el de consumo.
• La cuantía para la distribuidora está definida por el alquiler del contador de luz.
• El coste para el Gobierno está formado por el Impuesto sobre la Electricidad y el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA).

¿Qué es el término de potencia?

El término de potencia es la parte fija de la factura de la luz, que toma como referencia la cantidad de kilovatios (kW) contratados por el usuario y el precio pactado entre la comercializadora y el consumidor.

Se denomina “parte fija” del recibo eléctrico porque se tiene que pagar todos los meses, independientemente de si se efectúa consumo en el domicilio o no, y para calcularlo solo se tiene que utilizar la siguiente fórmula:

– Potencia eléctrica (kW) X meses de facturación X precio marcado por la compañía de luz

¿En qué consiste el término de consumo?

El término de consumo mide la cantidad de kilovatios hora (kWh) que se han gastado, permitiendo que la comercializadora pueda aplicar el coste establecido y facilitando el cálculo de este bloque del recibo eléctrico.

Este concepto se considera la “parte variable” porque no todos los meses se consume igual, al depender de muchos factores tanto del cliente como de su entorno. Se puede calcular con la siguiente fórmula:

– Consumo realizado (kWh) X coste marcado por la comercializadora eléctrica

El alquiler del contador, si procede

El alquiler del contador eléctrico es un gasto que viene desglosado en la factura de electricidad. Se trata de un coste no superior a un euro que se paga a la distribuidora de la zona, siempre y cuando no sea de propiedad.

Disponer del contador eléctrico en alquiler facilita una cierta seguridad, dado que la distribuidora se encarga del mantenimiento del sistema de medición y también de su reparación o sustitución en caso de avería; cuando el contador es de propiedad, el cliente es responsable de él.

¿Qué impuestos incluye la factura eléctrica?

La factura de electricidad incluye también una serie de impuestos aplicados por el Ministerio de Industria, que el usuario tiene que pagar -independientemente de la comercializadora que haya contratado- y que actualmente se dividen en dos tasas:

• El Impuesto sobre la Electricidad se aplica sobre el importe obtenido tras la suma del término de potencia y el término de consumo en electricidad. Se calcula así:

– Importe de potencia y consumo X 4,864% X 1,05113

• El Gobierno aplica actualmente el 21% de IVA.

Estos dos últimos conceptos son los que permiten obtener el importe de la factura eléctrica y que el cliente tiene que pagar en periodos de uno o dos meses de facturación.

¿Cómo pagar menos en la factura de luz?

Muchos consumidores consideran que el coste de la factura es abusivo y no se ajusta al consumo realizado. Existen tres maneras de ahorrar en la factura:

• La comparación de tarifas eléctricas para pagar menos tanto en potencia como en consumo.

• La reducción de potencia contratada solo si ésta es demasiado elevada para las necesidades del usuario.

Consejos para ahorrar en el consumo de electricidad como la modificación de las bombillas convencionales por las de bajo consumo, el empleo de lavados de agua fría en lavavajillas o lavadora e incluso la utilización de la luz solar durante más tiempo.

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