unque muchos de nosotros vemos en el frigorífico la panacea, no todos los productos están mejor dentro que fuera.

Mejor tarde que nunca, así que ve pensando dónde vas a reubicar estos 10 productos:

El café

El café

Perderá todos sus sabores y los sustituirá por otros del frigorífico (para gustos, colores). Conservar en un lugar fresco y si es posoible oscuro, como el té.

El pan

El pan

Podríamos ponernos científicos pero basta decir que la nevera no es el sitio ideal para el pan. Si pasar por la panadería a diario te supone un esfuerzo titánico y todavçia no has probado a preparar pan casero, se acepta el congelador para conservarlo.

Las patatas

Las patatas

Al final nos obligáis a ponernos técnicos… Pues bien, el frío transformará más rápidamente el almidón en azúcar y les otorgará una textura no demasiado agradable cuando las cocinemos. Por tanto, como dice la canción, conservar en lugar fresco, seco y oscuro

Los aguacates

Los aguacates

Si lo que esperas es ver madurar los aguacates en el frío, olvida esa idea. Sin embargo, si se trata de un aguacate bien maduro que deseas conservar unos días más, el frigorífico es la solución.

La miel

La miel

Puede conservarse fuera perfectamente siempre que el tarro esté herméticamente cerrado. Es más, en la nevera corre el riesgo de cristalizar (si te sientes experimentador y vanguardista, ahí tienes una idea).

El ajo

El ajo

Tiende a pudrirse y ablandarse más rápidamente de lo normal. Nos imaginamos que ya no te quedan muchos más lugares frescos y secos en casa…

Los tomates

Los tomates

No solamente perderán el gusto, sino que el frío impedirá su maduración y probablemente se queden blandos… Vamos, un auténtico crimen.

El chocolate

El chocolate

¿Quizá ya lo hayas experimentado? Una delgada película blanca cubriendo tu amado chocolate. No es moho, es la grasa que se eleva bajo el efecto del frío. Aún te lo puedes comer, pero apostamos a que no lo disfrutarás igual.

La albahaca

La albahaca se marchitará muy rápidamente en el frigorífico. Para tenerla siempre a mano, recomendamos cortarla y congelarla en tarros.

Las cebollas

Aunque guardar las cebollas en el frigorífico durante unos minutos sirve para reducir su efecto lacrimógeno, demasiado tiempo las dejará mohosas y excesivamente húmedas. Como siempre, conservar fuera (pero no junto a las patatas, no se llevan bien).

 

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