M.C. era clienta de Gas Natural Fenosa y su servicio de mantenimiento Servigas hasta que un día se dio de baja y cambió de suministrador. Antes de hacer el cambio solicitó la anulación del contrato de Servigas a través de la oficina virtual (pues así lo había contratado), pero le dijeron que debía llamar por teléfono, cosa que hizo. Aunque pidió la baja de forma inmediata, le cobraron hasta la finalización del contrato anual, que tenía lugar en diciembre.

Sin embargo, cuando llegó diciembre le pasaron el recibo de Servigas de ese mes y de enero, recibo que pidió al banco que devolviera. Erre que erre, Servigas volvió a enviárselo. M.C. se puso en contacto con la empresa por teléfono y a través de la web, pero no había forma de que anularan la factura. Le mareaban de un departamento a otro sin que nadie pudiera cancelarlo. Y lo peor era que cada vez que llamaba le hacían ofertas por si decidía seguir con ellos.

M.C. solicitó a la Asesoría Jurídica de OCU que mediara en este asunto. Por fin el Servicio al Cliente de Gas Natural Fenosa se lo tomó en serio y no solo anularon la dichosa cuota sino que le devolvieron 61,62 euros, que, según dijeron, se habían generado como resultado de la gestión.

OCU

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